Cuando uno dice que quiere una parcela, surgen las típicas preguntas: “¿Y tienes 4×4?”, “¿Cómo lo haces con el agua?”, “¿Y hay señal de celular allá?”, como si vivir en el campo fuera entrar a un reality de supervivencia. Pero la verdad es que tener una parcela hoy está lejos de ser una aventura extrema.
¿De verdad necesitas un 4×4 para tener una parcela?
Es cierto que, durante el auge de los loteos post-pandemia, surgieron muchos proyectos en zonas remotas y sin infraestructura. Algunos medios como La Tercera y El Mostrador lo han cubierto en profundidad, alertando sobre caminos en mal estado, falta de servicios y loteos irregulares. Esto ha dejado la impresión de que para tener una parcela necesitas un vehículo 4×4, GPS y espíritu aventurero.
Pero eso no es toda la historia. Hoy existen muchas parcelaciones reguladas, urbanizadas y con excelente conectividad, tanto en la Región Metropolitana como en la V Región. Proyectos donde hay caminos estabilizados, agua potable rural, electricidad disponible y portería 24/7. En otras palabras, parcelas donde puedes vivir todo el año o disfrutar los fines de semana, sin sentir que dejaste atrás el confort moderno.
Entonces, ¿es obligatorio tener un 4×4?
No. Tener un auto 4×4 puede ser una ventaja en algunos caminos rurales más rústicos o durante el invierno, pero no es un requisito obligatorio. La mayoría de los proyectos bien diseñados, como Hacienda Lo Orozco o Hacienda El Mauco, cuentan con caminos mantenidos constantemente gracias a los gastos comunes, lo que permite circular perfectamente con vehículos comunes.
Además, un poco de barro en invierno también es parte del encanto rural. Pero no te preocupes: no necesitas una camioneta elevada ni ser fanático del off-road para disfrutar tu parcela.
Lo que realmente necesitas es información
Más que un 4×4, necesitas tomar una decisión informada:
✔ Verificar que el loteo esté regularizado.
✔ Preguntar si tiene rol propio.
✔ Asegurarte de que haya servicios básicos y conectividad.
✔ Conocer los gastos comunes y el mantenimiento de caminos.
Es decir, mirar tu inversión con ojos de futuro. Porque una parcela no solo es un cambio de dirección, es un cambio de ritmo de vida.
En conclusión
Tener una parcela no es una hazaña, es una oportunidad. Y para aprovecharla no necesitas un vehículo todoterreno, sino información clara, visión a largo plazo y, por qué no, ganas de llenarte los zapatos de tierra. Porque en ese barro también está la libertad.